jueves, 2 de junio de 2011


UNA MUJER ‘INCONTROLABLE’ QUE ROMPE PARADIGMAS


Fueron aproximadamente 80 mujeres, que reclaman igualdad de género y rechazan el

machismo, las que ocuparon, el 26 de Mayo, el Auditorio Euclides Jaramillo Arango de la Universidad del Quindío. En éste se realizó el I Foro Internacional “Los Derechos de las Mujeres Imprescindibles para el desarrollo”, donde se habló sobre lo que se ha hecho no sólo en el departamento, sino en Latinoamérica y el Caribe por la protección de los derechos de la mujer.

El evento se realizó con el apoyo de la Red Alma Mater, el Consejo de Mujeres de Calarca, El Programa de Trabajo Social de la Universidad del Quindío y la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe. Esta última trabaja, desde hace 26 años, con el fin de que humanas y humanos se relacionen desde la igualdad, el respeto y la paz.

Las conferencistas, que transmitieron ganas para seguir luchando por los derechos de la mujer, fueron Lisa Cristina Gómez, de ONU MUJER; Claudia Ramírez, de SISMA MUJER y María XX Ortiz, de la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe, puertorriqueña que logro hacer del evento un foro internacional.

María Ortiz Rivera oriunda de Cataño, Puerto Rico, es una señora, de 51 años, que además de ser bella es muy inteligente. Mujer que desde sus 21 años ha trabajado en pro de los derechos de las mujeres, aprovechándose de su profesión para ayudar con la causa, labor que no abandonará hasta el día de su muerte.

María Cecilia Rodríguez: ¿Cómo ha ayudado, desde su profesión, a luchar por la equidad de género?

María Ortiz: Yo he sido activista de los derechos de las mujeres por los pasados 30 años, he trabajado el tema de violencia doméstica y, también, el de prostitución y tráfico de mujeres. He estado vinculada a bastantes organizaciones entre las que está la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe, de la cual soy militante. Por otra parte, soy abogada de profesión y trabajo en el campo del derecho de familia, el 98% de mis clientas son mujeres que me contratan para procesos de divorcio, muchas de ellas han sido víctimas de violencia doméstica, física y emocional.

¿Cuál fue su principal motivación para trabajar como activista de los derechos de las mujeres?

Cuando yo ya vivía fuera de casa; estaba estudiando en Rio Piedra, en la Universidad de Puerto Rico; me hice una gran amiga, en ese tiempo yo tenía 18 años. Mi amiga tenía un hogar, lo conformaban su esposo y sus dos hijos. Un día, de repente, me llama y me dice que la recoja porque su marido la había golpeado en la cara con unos patines. Yo estaba realmente sorprendida porque él parecía ser un hombre culto, era estudiante de psicología comunitaria. Me pareció absolutamente espantoso lo que estaba pasando. Mi amiga finalmente se divorcio de él y tuvo que dejar la custodia de sus niños, pues ella no tenía como sostenerlos. Esta experiencia despertó en mi la conciencia de que las mujeres sí vivían este tipo de violencia en las relaciones de pareja y de que, además, parecía ser que casi cualquier tipo de hombre podría ser un maltratante.

Pero antes que eso, cuando yo tenía 7 años, solía escuchar conversaciones de mi madre con mis tías. Ellas hablaban sobre una prima, la cual era maltratada por su esposo, pero al que no podía dejar porque dependía de él económicamente.

Yo todavía era muy pequeña y no entendía muy bien las cosas. Sin embargo, cuando llegue a la universidad até ese recuerdo a la situación de mi amiga y en ese momento fue cuando empecé a trabajar con asuntos de los derechos de las mujeres en la vida universitaria. Comencé participando en foros, talleres y debates. Leí muchísimo sobre el tema y, ahora, no terminare de trabajar para esto hasta que me muera.

¿El resultado en este lapso de su labor ha sido el que esperaba?

Sin duda a través de mis trabajos, independientes y colectivos, he logrado cambios en la forma de pensar de las mujeres. Ellas entienden y cobran conciencia de su situación. Evidentemente, las transformaciones no son inmediatas, éstas toman tiempo y se dan lentamente. Es un proceso progresivo, con el que no se puede dejar de trabajar. Es una lucha permanente e interminable.

¿Cómo lograr que las mujeres tomen conciencia de su situación?

Tomar conciencia de nuestra situación es un proceso que requiere que nosotras pasemos revista de todo lo que hemos aprendido, de cómo nos hemos aprendido y presupone, además, empezar a reconstruirnos. No es un proceso sencillo, pues debemos redefinirnos como mujeres, como sujetos de derecho y como ciudadanos. Es un proceso en el que debemos repensar todos los roles que nos han asignado y, de esta manera, analizar si de verdad los queremos asumir por nuestra propia convicción. Debemos cambiar nuestra manera de ser, sentir y pensar. Lo más importante es entender que la manera como nos hemos aprendido no nos beneficia para nada, el paso a seguir es estar dispuestas a cambiar la estructura.

¿En qué momento se cuestionó sobre los roles que debía asumir como mujer?

Mis padres tenían una cosmovisión como mujer diametralmente opuesta a la mía, eran totalmente convencionales y tradicionales. Un tiempo fue sumisa, pero, luego, empecé a hacerme preguntas básicas como: ¿Por qué yo tengo que fregar los platos y mis hermanos no? ¿Por qué mientras ellos salen a bailar yo debo quedarme planchándoles la ropa? ¡Ellos también tienen 2 manos! Así fue cuando llegue a la universidad y encontré a personas con pensamientos similares. Empezamos a llamar las cosas por su nombre: cultura machista, ideología patriarcal. Todo parte de la idea de porque frente a la misma situación una mujer y un hombre deben ser tratados distinto.

¿Piensa que la Ley 94 de Puerto Rico y la Ley 1257 de Colombia; que hablan de la protección de violencia contra las mujeres y de las cuales se discutieron durante el foro; son eficientes?

Yo creo que de alguna manera han funcionado. Pero estas leyes solas no logran un cambio total de cumplimiento de derechos a las mujeres. Pues no sólo se deben cambiar las leyes; se debe, también, cambiar la educación, la cultura, la política y la religión. En pocas palabras, se deben cambiar las estructuras, para que realmente se pueda dar esa transformación. Es decir, con el fin de que se logre una equidad de género. Teniendo en cuenta que los hombres y las mujeres somos distintos, pero desde esa diferencia debe existir un respeto, nadie es más ni es menos que nadie.

En la conferencia usted menciono que los hombres son muy solidarios entre ellos, mientras las mujeres son egoístas con su mismo género ¿Cuál cree que es la causa de este fenómeno?

Creo que eso se debe al proceso de socialización de las mujeres desde pequeñas. De niñas estamos siempre solas jugando con las muñecas, mientras los barones disfrutan del futbol en equipo, si alguien falta el equipo no funciona. Nos han enseñado a mirarnos como sospechosas entre nosotras, como enemigas. Lo que se debe hacer es romper ese paradigma y aprender a ser solidarias entre nosotras para lograr salir adelante.

¿Cómo define usted a una mujer?

Las mujeres somos tenaces, tiernas y capaces. Tal vez, como se dice por ahí, somos más fuertes por el hecho de que nos ha tocado luchar para poder ganarnos espacios. Un hombre abre la puerta, entra a un lugar y ya tiene la mitad de la pelea ganada; una mujer entra al mismo lugar y tiene la mitad de la pelea perdida, sólo porque es una mujer. Así que, la mujer va a tener que luchar el doble para ganar la batalla. Siempre he creído que si a los hombres les tocara parir la humanidad estaría perdida, porque ellos no resisten el dolor.

Entrando un poco en la parte personal ¿Cómo ha manejado usted sus relaciones de pareja?

Bueno, cuando yo estaba en la universidad tenía un novio que era muy machista, por eso teníamos muchas discusiones y, obviamente, termine con él. Pues algo que sí detesto es que me controlen. Luego, cuando tenía 33 años tuve un compañero con él que conviví 17 años, con él nos entendíamos muy bien, era una persona madura y me apoyaba como activista feminista. El falleció hace un año. Ahora, tengo una compañera, a la que amo mucho. Y en cuanto al tema de hijos, decidí no tenerlos.

¿Cree que el pertenecer a movimientos feministas influyó a que tuviera gusto hacia las mujeres?

En absoluto. Simplemente, ella llego a mi vida, la conocí y me enamore. El ser activista de movimientos femeninos no tuvo nada que ver en mis sentimientos hacia ella. Además, yo creo que nosotros somos heterosexuales porque lo aprendemos así, y eso es lo que, supuestamente, es normal ¿Qué hay de malo en ser homosexual?

¿Por qué decidió no tener hijos?

La situación de mi amiga, las conversaciones que escuchaba de mi mamá y mis tías y la relación constante con mujeres en mi trabajo han hecho que me dé cuenta cuan intenso es la maternidad para las mujeres, todo lo que ellas sacrifican en torno a la maternidad, como ésta les cambia la vida. Entonces; al ver que era algo que tenía que ver con mi cuerpo, que pasaba por mi cuerpo; yo iba a hacer un ejercicio de derecho sobre mi cuerpo y, así, decidí que eso no lo quería hacer.

Un mensaje para las estudiantes uniquindianas

Les aconsejo que empiecen a trabajar con ese proceso de construir solidaridad entre las mujeres, que miren al futuro como una posibilidad para el cambio. El cambio positivo depende de nosotras y de nadie más, nosotras vamos a ser la diferencia, nosotras somos la diferencia.

martes, 2 de noviembre de 2010

Se desistió totalmente de adecuar el Centro de Convenciones como teatro municipal


TEATROS SIN TEATRO


La Fundación Territorio Quindío es la representante de todas las instituciones culturales del departamento, Organizaciones No Gubernamentales, ante el Consejo Departamental de Cultura. Actualmente está ideando la creación de un Teatro Municipal en Armenia. Según Diana María Giraldo, presidente de la fundación y asesora de proyectos del Fondo Mixto de la Cultura y las Artes de la gobernación, la edificación se construirá aproximadamente en cinco años.

María Cecilia Rodríguez: ¿Cuál es la labor del Consejo Departamental de Cultura del Quindío?

Diana María Giraldo: El Consejo Departamental de Cultura está encargado de promover la participación en la gestión cultural. Además, debe liderar y asesorar al Gobierno Departamental. Esto lo hace a través de reuniones mensuales con instituciones encargadas de promover la cultura y el arte.

MC: ¿Por qué la Fundación Territorio Quindío fue seleccionada como representante en el consejo de todas las instituciones culturales?

DM: Por elección democrática entre las mismas organizaciones culturales.

MC: ¿Con que objeto nace la Fundación Territorio Quindío?

DM: La Fundación Territorio Quindío se creó con el fin de trabajar en proyectos relacionados con la conservación, preservación y difusión del patrimonio cultural, material e inmaterial, del departamento.

MC: ¿Hace cuanto se creó la Fundación?

DM: Se fundó desde el 2008, hace dos años.

MC: ¿Cuántas personas la conforman?

DM: Somos cuatro personas dentro de la fundación. Estamos divididos como junta directiva: Presidente, representante legal, tesorero y secretaría. Hasta ahora, se ha trabajado de manera eficiente con este equipo de trabajo.

MC: ¿Qué se espera en un futuro de la fundación?

DM: En el año 2014 la Fundación Territorio Quindío será una agencia de promoción del patrimonio cultural reconocida en el ámbito nacional por su trayectoria de proyectos realizados.

MC: ¿Cómo se sustenta económicamente la fundación?

DM: Los proyectos de las distintas instituciones culturales concursan con el fin de lograr un sustento o recurso económico, por parte de la Gobernación del Quindío o las alcaldías de diferentes municipios del mismo departamento. Con este patrocinio es como se obtiene la gestión de los proyectos. Básicamente, éstos son los que sostienen la fundación.

MC: ¿Sus labores, en el Fondo Mixto y en la fundación, se relacionan?

DM: En cierto sentido si, porque las dos labores consisten en gestión de proyectos. No obstante, los trabajos son completamente independientes, pues son instituciones distintas.

MC: ¿Cuál es su función en el Fondo Mixto de la Cultura y las Artes?

DM: En el Fondo Mixto realizo los micro proyectos que éste tenga que presentar a diferentes instancias, como el Ministerio de Cultura u organismos internacionales, para así acceder a recursos.

MC: ¿Cuál es el papel de la Fundación Territorio Quindío dentro del Consejo Departamental de Cultura?

DM: Nuestra función es servir de voceros del sector cultural dentro del consejo, debemos manifestar los requerimientos de las organizaciones culturales. En este momento, la fundación está liderando y haciendo las gestiones respectivas para revisar el tema de la construcción de un teatro municipal, respondiendo a la necesidad que ha expuesto los artistas, en su mayoría grupos de teatro. Es necesario que exista un representante de las instituciones culturales para que exponga la necesidad de la creación de un teatro, porque si no hay nadie quien lidere el Gobierno del Quindío dará prioridad a otros propósitos.

MC: ¿En qué consiste el proyecto?

DM: Hasta ahora existen dos opciones para la producción del proyecto: La primera es hacer un diseño en una estructura nueva con todos los requerimientos técnicos de un teatro y otra alternativa es adecuar el Club América, un espacio que la gobernación va a comprar, para tener un escenario cultural, no solo como un teatro, sino también como biblioteca pública. Son dos proyectos arquitectónicos distintos.

MC: ¿Cuánto tiempo se destina para la creación del teatro?

DM: Es un proyecto a largo plazo, que durara lo que le reste a este gobierno y el próximo.

MC:¿Quiénes apoyan el proyecto?

DM: El proyecto aún se tiene en “remojo”. Es decir son dos opciones que aún no se han formalizado. Cuando éstas estén bien sustentadas y estructuradas se buscará apoyo nacional e internacional.



MC: ¿Las entidades gubernamentales encargadas de la gestión cultural ven la necesidad de la construcción de un teatro?
DM: Es una necesidad que siente todo el sector, independientemente de hacer parte de un grupo artístico. El Fondo Mixto es partidario de que haya un teatro, todos los miembros del Consejo Departamental de Cultura coincidimos en que es un deber que tiene el departamento.

MC: La Gobernación del Quindío tenía planeado adecuar el Centro de Convenciones como teatro municipal, ¿Qué paso con este proyecto?
DM: La razón por la cual se desecho este plan departamental fue porque vino un experto en la construcción de teatros, éste afirmó que un teatro municipal y el Centro de Convenciones son dos espacios muy distintos, con arquitecturas totalmente diferentes. Por lo que no era viable realizar una adecuación, que además de ser costosa, no cumpla con las expectativas de un teatro.


MC: Si se ha dicho que adecuar algún espacio no es la mejor opción, ¿Por qué siguen insistiendo?
DM: En este caso, el Club América es una mejor opción porque es un sitio central de la ciudad. Por el contrario, el Centro de Convenciones está ubicado en una parte un poco lejana para muchos de los “cuyabros”.


MC: ¿Es indispensable el gran teatro para los artistas?

DM: Si, porque ellos no tienen un espacio adecuado para sus diferentes presentaciones y muchas veces se han visto obligados a improvisar en lugares impropios para la expresión artística. Teniendo en cuenta que, el teatro municipal es símbolo de cultura de una ciudad, donde se manifiesta el talento artístico de la comunidad.


MC: ¿Qué solución, momentánea, se les han dado?
DM: El Centro de Convenciones está haciendo las veces de un escenario para la realización de eventos, pero no tiene los requerimientos técnicos para cumplir la función de un teatro. Por lo que, por ejemplo, diferentes grupos de teatro se ven obligados a improvisar en ese espacio totalmente inadecuado. Se han utilizado también los espacios abiertos, el Teatro La Cruz Roja y los auditorios del Sena.


MC: ¿Por qué no se ha construido, aún, un espacio adecuado y público para las presentaciones artísticas?
DM: Por los costos. Ni el municipio, ni el departamento manejan recursos tan considerables para la construcción de un teatro, pues esto puede costar cinco mil o seis mil millones de pesos. Es difícil que un departamento tenga tanto presupuesto sólo para la sección cultural.


MC: ¿Se cuenta con buen talento artístico en el Quindío?
DM: El movimiento cultural es muy amplio, contamos con artistas idóneos en su labor. Se destacan mucho los grupos de teatro: “Teatro Azul”, “Teatro Escondido”, “Versión Libre Teatro”; que, lastimosamente, no cuentan con un espacio apropiado para expresarse. Sin embargo, falta formación de las personas para acudir a ciertos espectáculos; ya que muchas veces se presentan muestras artísticas en espacios cerrados y la gente no asiste.


MC: ¿Cómo formar público receptivo a las expresiones artísticas?
DM: Nosotros sólo tenemos en cuenta el diseño y la arquitectura del teatro. De la fomentación de conciencia cultural está encargado el sector de teatro, ellos realizarán programaciones constantes que lleven una continuidad para lograr esa cultura artística que necesitamos los quindianos.




María Cecilia Rodríguez Vivas

Comunicación Social – Periodismo

Universidad del Quindío








Jair Jaramillo se percató, sólo hasta sus 66 años, de su talento como poeta

LA VEJEZ TAMBIÉN INSPIRA


En el Centro de Bienestar del Anciano El Carmen está hospedado, desde hace 12 años, el poeta Jair Jaramillo. Él desarrollo su capacidad de escribir siendo ya “abuelo”. Su vejez fue su fuente de inspiración y, a la vez, de sentimientos amargos. “Golondrina”, como lo llamaban sus viejos amigos, sólo anhela que sus poemas se publiquen para poder morir en paz.

María Cecilia Rodríguez: ¿Cómo llego al ancianato?

Jair Jaramillo: Yo estaba trabajando en un “puestico” en el Parque Sucre como tinterillo, pero el trabajo ya no estaba produciendo. Mi ex esposa e hijos se habían ido a vivir a Bogotá. Estaba solo. Entonces, opte por pedirle ayuda al gobernador Marío Gómez Ramírez. Él muy amablemente me trajo al ancianato. Cosa que le agradezco infinitamente al Señor Gobernador.





MC: ¿A qué se dedico durante toda su vida?

JJ: He vivido toda mi vida en Armenia. Trabaje como mecanógrafo y contador en el Banco de Colombia, cuando vivía con mi familia, esposa y cinco hijos. Ellos, lastimosamente, me abandonaron, influenciados por mi compañera. Realmente, a ella no le gustaba me afición por el aguardiente.

MC: ¿Cómo y desde qué edad empezó a escribir poemas?

JJ: Solamente aquí, en el ancianato escribí mi primer poema. Me senté en un día triste, yo estaba callado y solo. Pensé en mi vejez, como ésta me ha atormentado. Repentinamente empecé a recitar un poema que denomine “La Vejez”. Me gustó mucho. De esta manera, al darme cuenta de mi capacidad para crear poemas me propuse hacer otros.

MC: ¿Cuál es su principal inspiración para escribir sus poemas?

JJ: Mi vejez ha sido la fuente de inspiración. Por esto, la concibo como mi aliada y, al mismo tiempo, mi rival. Ya que, paradójicamente, me apoya en el momento de escribir, pero también me atormenta en algunos momentos, careciendo de afecto por otras personas. Tal vez, ya tenía ese talento de joven, pero nunca me di cuenta por estar pendiente de otras distracciones.

MC: ¿Cuándo escribe lo hace partiendo desde sus propias vivencias o, también, toma experiencias ajenas?

JJ: Por ahora, solo he escrito poemas que tengan como referente mis vivencias, pues en ellas me inspiro. Sin embargo, yo creo que, si me lo piden, podría escribir poemas partiendo de experiencias de otras personas o temáticas diferentes como el amor.

MC: ¿Para usted, cuáles han sido sus mejores poemas?

JJ: La vejez y Noches de Silencio. Son mis preferidos porque son lo que más aluden a mi ancianidad, a la etapa que estoy viviendo.

MC: ¿Le gustaría publicar sus poemas?

JJ: Me encantaría porque, de esta manera, podría existir para la sociedad que está fuera del ancianato. Me visitarían y depronto ganaría algún premio de poesía. Estaría fascinado con que tan sólo se publiquen en el diario La Crónica.


MC: ¿Cuál es la razón por la que no ha podido dar a conocer sus poemas?

JJ: En realidad los han leído muy pocas personas, porque no he tenido la forma de contactar a alguien que me colabore con publicarlos. Por el momento, la poca gente que los conoce, como el director de este ancianato, no está interesada en apoyarme. Simplemente, se limitan en opinar que “están muy bonitos”.

MC: Sus poemas son algo melancólicos, ¿Por qué?

JJ: Porque aluden a la época en que estoy viviendo actualmente.

MC: ¿Disfruta de su soledad?

JJ: La soledad es la amiga que nunca falla. Siempre está ahí para que le cuente mis tristezas, alegrías y desesperanzas.


MC: En uno de sus poemas usted relaciona el alcohol con la perdición, ¿El alcohol fue una maldición en su vida?

JJ: El alcohol me hizo mucho daño, por él perdí a mi esposa e hijos. Sin embargo, yo la “pasaba muy bueno” y gozaba. No obstante, por sus malas consecuencias, recomiendo a los ” jóvenes bebedores “ que abandonen totalmente al aguardiente o lo tomen moderadamente.

MC: ¿Le gusta recordar el pasado?

JJ: No, cuando lo evoco “me pongo muy triste”, porque recuerdo tiempo felices que nunca volverán. Pues, bien dijo un cantante de tango” no pienses en el pasado te atormentara el presente”.

MC: ¿Qué sentido le das a la muerte?

JJ: Le tengo miedo. Pero, también soy consciente de que es un paso inevitable para todo ser humano, independiente de ser rico, pobre, bonito o feo.

MC: ¿Por qué quisieras morir en la mañana?

JJ: Me gustaría morir en la mañana para poder arrepentirme el resto del día en el más allá.

MC: ¿Cumplió todos sus sueños de joven?

JJ: Si, porque finalmente hacia lo que quería y me gustaba. Por esto, me siento satisfecho. Además, no hice ningún mal.

MC: ¿Qué sentimiento experimentas cuando escribes?

JJ: Me olvido de la triste realidad y , por ende, siento paz y alivio.



MC: ¿Disfruta de su estadía en el ancianato?

JJ: Yo tengo que mucho que agradecerle al ancianato, porque éste me acogió cuando estaba completamente solo. Sin embargo, muchas veces anhelo el calor de un hogar, de una familia.


MC: ¿Cómo es el trato que les brindan?

JJ: Algunas veces no es muy bueno, las enfermeras son groseras. Nos dicen de manera despectiva “viejos”, en vez de llamarnos “abuelos”.


MC: ¿Tuvo algún apodo de joven?

JJ: Me decían “golondrina” porque tenía un bozo muy elegante. Me dio mucha alegría, hace una semana, cuando un abuelo que vino de visita me llamo de esa forma. Era un amigo de la juventud.

MC: ¿Cuál sería su último deseo?

JJ: Después de que me publiquen los poemas, moriré en paz.



MC: ¿Quién recordara a Jair cuando muera?

JJ: Yo creo que tú mi nenita (entre risas).








María Cecilia Rodríguez Vivas

Comunicación Social – Periodismo

Universidad del Quindío